La Biblioteca y Museo Morgan

Cuando visité la Biblioteca Pública de Nueva York, además de recorrerla por ser el edificio emblemático que es, iba a buscar una cierta y determinada publicación que la Biblioteca custodia: uno de los 48 incunables que existen en el mundo de la Biblia de Gutemberg.

Resultó que, cuando yo fui, la reproducción que ellos tienen estaba en mantenimiento. La guía me recomendó ir a ver la copia que hay en otro lugar de la ciudad: La Biblioteca y Museo Morgan.


No lo hice en ese viaje, pero quedó como pendiente. Y como espina clavada. Tenía que ir. Necesitaba ir.

¿Quién es Gutemberg? ¿Qué es un incunable?

La mayoría de los manuscritos y referencias indican que Johann Gutemberg nació en Mainz, Alemania, cerca del año 1400. De familia aristocrática, hábiles artesanos del metal, fue gracias a este conocimiento que pudo desarrollar e inventar la imprenta de tipos móviles hacia mediados del S. XV.

La invención de la imprenta de tipos móviles en Occidente fue el hito que dio inicio a la “Era de la Imprenta”.

Se llama incunable a todo libro impreso durante el S. XV, en la cuna, en la infancia de la imprenta.

Los primeros incunables de la historia de occidente salieron de la imprenta de Gutemberg. Y la Biblia de 42 líneas en latín es la que más destaca.

Vamos con la Biblioteca y Museo Morgan.


Se trata de un complejo de edificios que comenzó como la biblioteca privada del financiero Pierpont Morgan, uno de los coleccionistas y benefactores culturales más destacados de los Estados Unidos. 

La biblioteca del Sr. Morgan, como se la conocía, fue construida entre 1902 y 1906 junto a su residencia en Madison Avenue y 36th St.

En 1924, 11 años después de su muerte, su hijo, J. P. Morgan, Jr., se dio cuenta de que la biblioteca se había vuelto demasiado importante para permanecer en manos privadas: cumplió el sueño de su padre de poner la biblioteca y sus tesoros a disposición de los académicos y el público, al transformarla en una institución pública.


Con el correr de los años, se fueron agregando construcciones, para albergar al museo, restaurante y cafetería y una tienda de regalos.

La Biblioteca y Museo Morgan abre de martes a domingo y permanece cerrada los lunes, el día de Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo.

La entrada general cuesta 22 dólares y tiene ingreso libre y gratuito los viernes de 19 a 21hs. Además de este horario, se puede ingresar gratuitamente SOLO a la Biblioteca los martes de 15 a 17hs y los domingos de 16 a 18hs.

Allá fui un viernes, minutos después de las 19hs.

Después de pasar por el guardabolsos (deben dejar carteras voluminosas, mochilas, abrigos), fui derecho a la Biblioteca. 

Y ahí se te cae la pera. Las fotos que hayan visto no le hacen justicia.

The East Room.

Majestuosa y solemne.


Tantos pedazos de la historia universal, perfectamente cuidados, que uno no sabe para dónde mirar.

La Biblioteca cuenta con 3 copias de la Biblia de Gutemberg, 2 incompletas (en pergamino y papel) y 1 completa en papel.

Los 3 ejemplares de la Biblia se alternan para ser exhibidos al público.


Dediqué casi todo mi tiempo a dar vueltas y vueltas en la biblioteca, extasiada con los miles de libros y la arquitectura.


Son 3 sectores, alrededor de la Rotonda, The Rotunda: The East Room, The North Room, The West Room.


Unos minutos para visitar la exhibición temporal It’s Alive! Frankenstein at 200, conmemorando el 200 aniversario del clásico de la literatura mundial de Marrie Shelley.

Mary Wollstonecraft Shelley (1797–1851), Frankenstein, or, the Modern Prometheus, New York: Grosset and Dunlap, [1931]. The Morgan Library & Museum, purchased on the Gordon N. Ray Fund, 2016; PML 196478. Courtesy of Universal Studios Licensing LLC, © 1931 Univeral Pictures Company, Inc.

Después me quedé, casi hasta el cierre, escuchando exquisita música de un trío de cuerdas que amenizaba la velada.

Sentada frente a esta obra, tarareando algún tema de The Beatles al compás de la música. Ocio contemplativo.

Obra de Sol LeWitt: Wall Drawing 552D. Es parte de la colección permanente del Museo.

Pueden revisar todas las exhibiciones, permanentes y temporales, en este enlace, así organizan su visita.


De cierto os digo, no se pierdan la oportunidad, e incluyan este lugar en sus paseos por la ciudad.

Ahora tendré que ir nuevamente a la Biblioteca Pública a visitar su copia de este incunable y es excusa, motivo y razón para volver a la Biblioteca Morgan y seguir disfrutando.

The Rotunda, Gloria y Honor solo a Dios.

Pero antes de poder volver a estos 2 lugares, fui a visitar otro incunable. ¡Les cuento pronto!

See ya!

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