Tour de un día a las Cataratas del Niágara

Ya les había contado hace un tiempo de mi viaje a Toronto.

Cuando empecé a buscar actividades para realizar, la visita a las Cataratas del Niágara era casi una obligación.


Averigüé para ir por mi cuenta pero, con solo un día disponible y sin movilidad, era casi una pérdida de tiempo porque los horarios de los transportes públicos no coincidían.

Así que decidí hacerlo con un tour. Busqué por internet algunos operadores y también revisé a mi buen amigo Despegar y sus atracciones. Revisé mis puntos Superclub y, ¡BINGO!

Antes escribí acerca de las atracciones y tours que he canjeado con puntos Superclub y que he hecho gratis: Subir al Empire State y One World Observatory, Tour a Boston y un Paseo por el Delta del Tigre.

Esta vez tenía puntos suficientes para hacer una visita guiada a Niagara Falls, saliendo desde Toronto, con guía en inglés. Sí, sí, todos los tours grupales que se consiguen desde Toronto son en inglés.

Elegí el día, hice el canje y, segundos después recibí el voucher que envía Despegar con los datos del tour y del operador. 

Como ya había hecho en ocasiones anteriores, le escribí un mail al operador para coordinar, pero no hubiese sido necesario, ya que ellos mismos se contactaron conmigo un par de horas después para definir el punto y horario de recogida en el Downtown Toronto.

El día anterior a la realización del tour me enviaron un mail para que confirmara mi presencia.

Y ahí estuve, un domingo en la mañana de fin de semana festivo (Día de Acción de Gracias) para iniciar el tour.


Después de un corto paseo por la ciudad, para buscar al resto de los participantes, el cómodo minibus se completó con 24 personas y salimos camino a la Península de Niágara.

David, nuestro guía, muy divertido y compartía con nosotros datos curiosos de la ciudad y de los lugares que íbamos atravesando, hasta llegar a la primera parada del Tour: Wine Visitor + Education Center at Niagara College.

La región de Niágara es famosa por la elaboración de una delicia gastronómicas: el icewine o vino helado.

Este vino especial, se elabora a partir de uvas semicongeladas que se cosechan a temperaturas bajo cero,
llegando incluso a los -12°. Es un vino suntuoso y dulce, ideal para postre.

Después de 3 degustaciones (oh, my god!) y unos minutos para recorrer la tienda del lugar, seguimos hacia las Cataratas.
Aquí ABRO PARÉNTESIS para contarles que el operador del tour, TORONTO BUS CO LTD., ofrece 3 opciones de tour: Silver, Gold y Platinum. Silver es la experiencia básica (y la que yo contraté). Gold incluye además ticket para el Hornblower, el famoso catamarán que llega navegando hasta debajo de Horseshoe Falls. Platinum incluye el ticket para el Hornblower y almuerzo en Queen Victoria Place Restaurant. CIERRO PARÉNTESIS.
Llegamos a Niagara Parks y tuve casi 4 horas para pasear y disfrutar del clima lluvioso junto al agua.

Definitivamente, no era el día para subir a la torre Skylon.
Pero las horas libres permitirían subir, o disfrutar la experiencia Journey Behind the Falls.

Al lado del mirador principal se encuentra el complejo Table Rock, con restaurantes, venta de entradas, tiendas de recuerdos y centro comercial. Di una vuelta, compré un par de imanes para heladera, como corresponde, y fui a almorzar, por mi cuenta, al Queen Victoria Place Restaurant.


Light con vistas.

Seguí paseando hasta el punto de recogida del tour, Clifton Hill... donde se termina el parque y empieza el distrito del entretenimiento. Muy loca esa zona.

Puntualmente nos reunimos todos y seguimos el paseo, con un par de paradas más para hacer fotos y disfrutar del agua: Whirlpool Aero Car y Floral Clock.


Bordeando el Río Niágara, llegamos hasta el destino final del tour, el very cute Niagara-On-The-Lake. 

Esta pintoresca ciudad, ubicada en la desembocadura del Río Niágara en el lago Ontario, mantiene el estilo y arquitectura del s. XVIII para beneplácito de sus visitantes.


Lugar encantador, calles llenas de flores, adorables tienditas y oferta gastronómica que, obviamente, un tour no te permite conocer en su totalidad pero, me dio tiempo de comprar un vaso de perfumada cidra de manzana caliente para amenizar la hora libre que nos dieron para recorrer.

Para una nueva y más extensa visita, definitivamente.

De regreso al minibus y volver a Toronto. Fueron más de 10 horas de paseo y valió la pena. Los puntos Superclub lo hicieron de nuevo.

Unas fotos más y ¡chau región de Niágara!


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