Visitando a la Señorita Libertad

Cuando se hizo realidad que por fin iba a mi lugar en el mundo, había tanto por hacer, tanto por recorrer, tanto por disfrutar que, ¡mejor me organizo o reviento!

Nueva York no me iba a defraudar, eso estaba más que claro. Sos mi sueño desde siempre. 

Por eso me dediqué con muchos meses de anticipación a buscar información práctica. Cómo llegar, cómo moverme, qué comer, qué hacer. 

Ordenar las miles de ideas.

Había lugares que eran obvios y fundamentales y, entre ellos (después hablaré del resto) estaba visitar a la Estatua de la Libertad o, como corresponde: 
La Libertad Iluminando el Mundo.
Y de tanto averiguar y leer y buscar, también descubrí que no sólo podía ir a la isla y ver la estatua, sino que también podía subir por su interior y ¡llegar a la corona! 

¡A por ello!

Vamos a la información práctica:

La Estatua de la Libertad se encuentra en Liberty Island o Isla de la Libertad.


Para llegar a la isla hay sólo una manera y es contratando un tour (ya sea por cuenta propia o dentro de los distintos pases de atracciones que se ofrecen en la ciudad). 

En mi caso lo hice por mi cuenta, sin pases: se contrata en la taquilla o a través del sitio oficial: Statue Cruises.

Y acá viene la primera aclaración: cualquiera de los pases incluye el pasaje del ferry y audioguía y permite visitar Liberty y Ellis Island pero no subir al pedestal ni corona. Estos tickets se compran en la taquilla o en la página oficial.

Y permítanme la segunda aclaración: si quieren subir a la corona, la entrada se debe sacar con bastante anticipación (yo lo hice 3 meses antes) y mediante el sitio web. No se venden entradas a la corona en la taquilla porque 99.9% de las veces no hay lugar.

Lo primero que les pregunta la página es qué tipo de ticket quieren comprar y después de qué lugar quieren salir (pongo la info en inglés pero se puede traducir al español y francés... por aquello de que se construyó en París, ¿será?): 

Vean en la parte superior que yo elegí reservar para Corona

Está la opción de salir (y volver) desde Battery Park al sur de Manhattan o desde Liberty State Park en Nueva Jersey. 

Marcado el puerto de salida, ahora hay que indicar la cantidad y tipo de ticket que uno quiera y elegir día y hora.


Restricciones: Sólo se pueden comprar hasta 4 entradas a la corona por titular de tarjeta de crédito (que debe estar presente y acceder a la corona) y los niños de menos de 1.2 m de altura no pueden ascender. El tramo final son 162 escalones muy empinados y apretados.

Para la corona se debe indicar nombre y apellido de cada persona y NO SE PUEDE ACCEDER SIN IDENTIFICACIÓN CON FOTO. 

Después se completan los datos de quien hace la compra y DAR UNA DIRECCIÓN DE MAIL

Una vez hecho el pago, van a recibir por mail la confirmación de la reserva. Esa confirmación se imprime y se presenta en Castle Clinton, Battery Park, para canjear por los tickets.

La tercera aclaración de esta etapa: el horario que indica la reserva (está aclarado en la página) es el horario para presentarse en los controles de seguridad en Battery Park y subir al ferry. Así que la recomendación es presentarse media hora antes para canjear los tickets PORQUE PARA ACCEDER A LA CORONA NO SE INGRESA CON EL MAIL (tienen que llevar la identificación y en la boletería les van a entregar los tickets. La seguridad es más estricta para los que visitan la corona) y pasar a los controles en el muelle antes de subir al ferry. Son controles de seguridad tipo aeropuerto, así que eviten llevar elementos peligrosos. 

Y que empiece la magia...


Al llegar a Liberty Island, pasando el muelle hay una cabina para retirar las audio-guías en el idioma que uno quiera.


Ahí está ella, la Señorita Libertad.


Pueden subir a la Corona al llegar o, como hice yo, primero ir a recorrer la isla y disfrutar de sus paisajes (¿Se acuerdan que les dije que el horario en la reserva es para los controles?). 

La vista es impagable. 

Nueva Jersey - Nueva York


Se respira mucha calma. La isla es un remanso. Se puede escuchar el agua y el sonido de las gaviotas... Supongo que es la ventaja de ir en época invernal.


Di la vuelta alrededor de la Señorita y volví al punto de partida, porque la entrada a pedestal y corona está en la carpa que está en la base (se las muestro desde arriba porque, de la emoción por subir, no tengo fotos de ese sector).

Dentro de la carpa hay una tienda de regalos, lockers y el segundo control de seguridad. 

A partir de este punto, si uno tiene entradas para la Corona, no se puede seguir con bolsos ni mochilas. Todas las pertenencias se dejan en los lockers que son de pago. 

Para subir, sólo se permite: entrada e identificación (hay que mostrarlos antes de pasar al control), celular o cámara fotográfica, medicamentos si fuera necesario, y una botella con agua. Nada más.

Como en el control en Baterry Park, sacarse, abrigos, cinturones y todas las pertenencias (las poquitas que quedaron) que pasan por escáner... volver a armarse y ¡seguir al pedestal!

Otra vez, era tanta la emoción por la corona que le presté poca atención al pedestal. Mala mía y excusa para volver.


Por lo menos saqué una foto...


Y a subir... primero el pedestal...


Ya estás más cerca...
 
 

¿Les dije de las vistas?


Y en la cima del pedestal, pasando el último control (ticket + identificación nuevamente), ahora sí, la apretada escalera que lleva a la corona...


Se sube, una persona por vez, uno detrás del otro. No hay lugar para pasar al que va adelante ni para arrepentirse y volver. 

Una sola muestra desde la ventana... si se animan van a ver el resto.


Sólo se puede estar un par de minutos y empezar a descender porque viene más gente atrás, subiendo la escalera. 

Y ahí se toma una escalera similar que es para bajar, uno tras otro. Y las piernas que me tiritaban...

Por fortuna, al salir al pedestal, hay vista para regodearse.

Tirarse en el suelo en la cima del pedestal
tiene sus satisfacciones
Ya de salida, pasé por las varias tiendas de regalos que hay repartidas por la isla, obviamente, y paré en un patio de comidas que está a metros del muelle para buscar un capuccino y esperar el próximo ferry.

Es hermoso
Lo que sigue del recorrido es visitar la Isla Ellis, que algo les conté en este POST.

Es un paseo para hacer tranquilos. Serán unas 4-5 horas si hacen pedestal y corona y si visitan la Isla Ellis.

Para mí, visita obligada. Y con ganas de volver... ¡Será la próxima!

See ya!

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