Ir al contenido principal

De paso por la Mesopotamia. Tercera parte.

Debo reconocer que no soy una persona de difícil comer. Dice la balanza que trate de hacerme un poco la difícil alguna vez.
Tengo diabetes, no tengo hambre. Ese sería un buen leitmotiv si fuera una obra musical alemana.
De Corrientes sé que existe el chipá, el mbaipú o mbaipy y la sopa paraguaya, porque los comí en otro viaje (también por trabajo) a la provincia. Y los pescados de río, obviamente. Los guaraníes sabían comer rico.

No pude comer lindo y frondoso como me gusta (tampoco era el objetivo del viaje), pero fui de recorrida a un par de lugares que me recomendaron. Si me toca volver a viajar, voy a conocer el resto de las sugerencias gastronómicas.

El desayuno del hotel (acá les conté algunas de mis impresiones), dependiendo del horario y de la cantidad de huéspedes, incluía chipá, esas bolitas de fécula de mandioca y queso fresco que, recién salidas del horno, doman al más fiero. En Google van a encontrar miles de recetas y cada cocinera/o tendrá la suya y que seguro es la mejor. Los del hotel estaban muy ricos. El médico me había recetado 3 por desayuno...


Le pregunté a mis nuevos compañeros de trabajo y a un taxista DÓNDE HACÍAN LOS MEJORES CHIPÁS. Me dieron 2 opciones, Abuela Lala y El Paragua. Google mediante, otra vez, allá fui. Están bien. Solo bien, porque comí mejores en la confitería del aeropuerto de Corrientes y, ni hablar, de los de la Terminal de Ómnibus de Resistencia, la capital de Chaco. 

Aquí les dejo el enlace.

Es momento de explicar que, para mí, cualquier cosa con queso ESTÁ BIEN.
You got me when you said cheese.
En Colombia, arepas rellenas con queso.

En París fue quesos y macarons. Y quesos.

En Nueva York ataqué primero la heladera de los quesos porque MASCARPONE. Sorry, philadelphia. Hola, cannoli.

Por eso no es de extrañar que sólo les hable de los chipacitos. Y chipacitos y mates. Combinación mortal.

Así que, si andan por el noreste argentino, hagan menú degustación de chipá. No se van a arrepentir.


¡Provecho!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Visitando a la Señorita Libertad

Cuando se hizo realidad que por fin iba a mi lugar en el mundo, había tanto por hacer, tanto por recorrer, tanto por disfrutar que, ¡mejor me organizo o reviento!
Nueva York no me iba a defraudar, eso estaba más que claro. Sos mi sueño desde siempre. 
Por eso me dediqué con muchos meses de anticipación a buscar información práctica. Cómo llegar, cómo moverme, qué comer, qué hacer. 
Ordenar las miles de ideas.
Había lugares que eran obvios y fundamentales y, entre ellos (después hablaré del resto) estaba visitar a la Estatua de la Libertad o, como corresponde:  La Libertad Iluminando el Mundo. Y de tanto averiguar y leer y buscar, también descubrí que no sólo podía ir a la isla y ver la estatua, sino que también podía subir por su interior y ¡llegar a la corona! 
¡A por ello!
Vamos a la información práctica:
La Estatua de la Libertad se encuentra en Liberty Island o Isla de la Libertad.

Para llegar a la isla hay sólo una manera y es contratando un tour (ya sea por cuenta propia o dentro…

De Superclub, Santander y canje de puntos.

Les había contado antes de viajar de mi paseo anterior a estos dos miradores en Nueva York: Empire State Building y One World Observatory.
Y porque las promesas se cumplen, mi primer día en mi segunda vez en mi lugar en el mundo, te vi:

Sos tan linda que duele... Y esta vez, dolía el viento y el frío jajaja.

Usé algunos de mis puntos Superclub y los canjeé en Despegar por las entradas.
Para esto hace falta ser cliente del Banco Santander Río, tener una cuenta en Despegar, puntos suficientes para el canje (o pagar la diferencia) y fijar la fecha. 
Como cuando se hace una compra por Despegar, hay que colocar los datos de una tarjeta de crédito como respaldo pero ningún gasto fue cargado a mi tarjeta por ambas transacciones.
Miré el calendario y el accuweather y elegí los días. 
En ambos casos recibí un mail en la dirección de correo que tengo registrada en mi cuenta de Despegar avisando que se había realizado el canje, el número de reserva y que debía re enviar el mail a XXX dirección p…

El camino hacia la biblioteca - Library Way

Que Nueva York te sorprende a cada paso no es un secreto. 
En cada calle, cada esquina, cada cruce de calles, mirando para arriba, mirando para el costado y ¡¡¡mirando para abajo!!!
Cuando fui en marzo, mi único acercamiento al edificio principal de la Biblioteca Pública de Nueva York fue para usar el baño. Si, si, triste pero real (y de extrema necesidad). 
En la organización del viaje para noviembre estaba primera en la lista de "must see". Más aún, sabiendo que habían terminado las refacciones de la famosa sala de lectura, Rose Main Reading Room
Buscando los horarios y días de apertura y leyendo blogs y en foros, descubrí esta joyita: Library Way.
En la calle 41 entre la 5ta Avenida y Park Avenue se van a encontrar con este paseo ¡¡¡mirando al piso!!!






Se puede llegar al tremendo edificio caminando entre 96 placas de bronce que tienen citas de algunas de las más destacadas obras de la literatura universal.




Como bien indica esta placa, todas fueron talladas por el escultor…